En entrevista a B-Plus Kaori Sakamoto compartió sus sentimientos rumbo a Milán 2026
La patinadora japonesa, Kaori Sakamoto, una de las figuras más destacadas del patinaje artístico, se ha trazado como objetivo llegar a los Juegos Olímpicos de Milán 2026. Con una carrera que comenzó a los cuatro años y que ya incluye una participación en Pyeongchang 2018 y una medalla de bronce individual en Beijing 2022, la patinadora de Kobe ha superado varios obstáculos para seguir evolucionando en su deporte. Desde sus primeros pasos en el hielo, soñaba con ser olímpica, pero las lesiones, los cambios físicos y los altibajos técnicos pusieron a prueba su determinación desde muy joven.
Su primera gran oportunidad llegó en 2018, cuando debutó en la categoría sénior y fue seleccionada para los Juegos Olímpicos de Pyeongchang. En ese entonces, era la más joven del equipo japonés y su elección fue toda una sorpresa, incluso para ella. Aunque logró un segundo lugar en el Campeonato Nacional y se subió al podio en la serie del Grand Prix, la presión de representar a su país entre atletas con mayor experiencia la llevó al límite. Tanto fue así, que tras su participación en la prueba por equipos, sufrió una fuerte crisis de salud que requirió atención médica urgente.
Pese a las dificultades, Sakamoto logró reponerse a tiempo para competir en la prueba individual. Esa capacidad de recuperación se volvió clave en Beijing 2022, donde consiguió su primera medalla olímpica. Aunque asegura que también se sintió al borde de las lágrimas por los nervios, logró mantener la calma en el hielo gracias a una rutina interna de diálogo consigo misma. “Cuando me sentía al borde del colapso, me decía cosas como ‘respira hondo’ o ‘aguanta un poco más’, y eso me ayudaba a recuperar el control”, recuerda.
Más allá de su fortaleza mental, Kaori Sakamoto ha tenido que trabajar intensamente en su expresión artística, un aspecto que no dominaba en sus inicios. “Me encantaban los saltos, pero odiaba bailar frente al público”, admite. Durante su transición al nivel sénior, comprendió que necesitaba mejorar su interpretación y su patinaje en general para competir con las mejores del mundo. Tras años de práctica, logró encontrar el equilibrio entre técnica y expresión, algo que volvió a comprobar esta temporada con su programa libre, donde usó la canción “All That Jazz”, que exigía una coreografía constante sin perder calidad en los saltos.
De cara a Milán 2026, Sakamoto no oculta su ambición ni la madurez adquirida. Ha aprendido a no ceder ante la presión ni ante su propia tendencia a la autocomplacencia. “Hubo temporadas en las que me permití descansar y eso se reflejó en los resultados”, confiesa. Por eso, ahora se enfoca en entrenar con la intensidad y la concentración necesarias para alcanzar el podio nuevamente. “Quiero llegar a Milán con el mejor programa posible, demostrar mi propio estilo en el hielo y obtener el resultado que tengo en mente”, asegura.
