El regreso de César “Chino” Huerta a Pumas vuelve a poner sobre la mesa una situación que varios futbolistas mexicanos han experimentado en los últimos años: dar el salto al futbol europeo con la intención de consolidarse y convertirse en protagonistas, pero terminar regresando a la Liga MX antes de lo esperado. Las razones han sido distintas en cada caso, desde lesiones y falta de minutos hasta dificultades para adaptarse o la búsqueda de nuevas oportunidades.
Huerta dejó a Pumas en enero de 2025 para incorporarse al Anderlecht de Bélgica. Sin embargo, su aventura europea se extendió durante aproximadamente año y medio y estuvo marcada por las lesiones y la pérdida de protagonismo. El atacante disputó 38 partidos, marcó cinco goles y registró tres asistencias, además de enfrentar una pubalgia que requirió dos intervenciones quirúrgicas y que lo mantuvo alejado de las canchas durante varios meses. Ahora, de vuelta en México, buscará recuperar la regularidad que mostró antes de emigrar y convertir su regreso en un nuevo impulso para su carrera.
Otro caso reciente es el de César Garza, futbolista surgido de las fuerzas básicas de Monterrey. El mediocampista salió del conjunto regiomontano a préstamo para incorporarse al Dundee de Escocia, donde tuvo una experiencia breve. Garza disputó 16 encuentros y acumuló 857 minutos antes de regresar a México. Posteriormente se incorporó a Pumas, donde continuará con su proceso de desarrollo y tendrá una nueva oportunidad para demostrar su potencial en la Liga MX.
Uno de los casos más conocidos es el de Diego Lainez. El atacante formado en América emigró al futbol europeo en 2019, con apenas 18 años, para incorporarse al Real Betis. Su recorrido por el continente se extendió durante cuatro años e incluyó también un préstamo al Braga de Portugal, aunque nunca consiguió establecerse como titular habitual. Durante su etapa europea disputó 85 partidos, marcó seis goles y registró ocho asistencias, antes de regresar a México en 2023 para fichar con Tigres.
Jorge Sánchez también forma parte de esta lista, aunque su recorrido europeo fue más amplio. El lateral mexicano pasó por el Ajax de Países Bajos y el Porto de Portugal, además de vivir una última etapa en el PAOK de Grecia. Con el conjunto griego disputó 11 partidos y 723 minutos entre la Super League y la Europa League, sin registrar goles ni asistencias. Después de aquella experiencia, Sánchez regresó definitivamente al futbol mexicano para incorporarse al Atlas.
Sin embargo, no todos los regresos representan necesariamente un fracaso en Europa. Orbelín Pineda construyó una etapa importante fuera de México después de salir de Cruz Azul. El mediocampista pasó por el Celta de Vigo en España y posteriormente llegó al AEK Atenas de Grecia, donde consiguió tres títulos colectivos: las Super League de las temporadas 2022-23 y 2025-26, además de la Copa de Grecia 2022-23, logrando el doblete en su primera campaña con el club.
El caso de Pineda incluso tuvo un reconocimiento individual importante: en 2026 fue elegido como Jugador de la Temporada en Grecia, antes de regresar al futbol mexicano para incorporarse nuevamente a la Liga MX con Monterrey. Su trayectoria demuestra que volver a México después de jugar en Europa no necesariamente significa que la experiencia haya sido negativa; en algunos casos, el futbolista puede regresar después de haber adquirido experiencia, títulos y protagonismo en el extranjero.
Los casos de Huerta, Garza, Lainez, Sánchez y Pineda muestran que el camino hacia la consolidación europea no es lineal para los futbolistas mexicanos. Mientras algunos regresan después de no encontrar la continuidad esperada, otros lo hacen tras haber cumplido ciclos exitosos. Para el “Chino” Huerta, el regreso a Pumas representa ahora una nueva oportunidad: recuperar su mejor versión, dejar atrás los problemas físicos y demostrar que su historia en el futbol europeo todavía puede tener un siguiente capítulo.
