BBVA México y la Liga Femenil BBVA estrenaron “La ovación que llegó 55 años tarde”, documental que reconoce a las futbolistas de la Selección Mexicana de 1971 que disputaron una histórica final mundialista ante más de 110 mil aficionados en el Estadio Azteca.
La ovación llegó tarde, pero finalmente llegó.
Hace 55 años, un grupo de futbolistas mexicanas protagonizó una de las historias más impresionantes del deporte nacional. Jugaron una final mundialista, llevaron a más de 110 mil personas al Estadio Azteca y demostraron que el futbol femenil podía convocar a las masas.
Sin embargo, durante décadas, aquella hazaña permaneció lejos de los reflectores.
Ahora, más de medio siglo después, BBVA México y la Liga Femenil BBVA decidieron recuperar esa historia con el estreno del documental “La ovación que llegó 55 años tarde”, una producción que busca darle a las protagonistas de la Selección Mexicana de 1971 el reconocimiento que merecen.
La premiere se llevó a cabo en el auditorio de la Torre BBVA México, donde las protagonistas de aquella generación volvieron a encontrarse con una historia que pertenece al futbol mexicano, pero que durante mucho tiempo permaneció en segundo plano.
Las mujeres que abrieron una cancha sin camino
En 1971, el futbol femenil enfrentaba un escenario completamente diferente al actual. No existía una liga profesional, las estructuras eran prácticamente inexistentes y los prejuicios hacia las mujeres que practicaban este deporte eran una constante.
A pesar de ello, aquellas futbolistas decidieron jugar.
Y no solamente jugaron: representaron a México en un campeonato mundial y llegaron hasta la gran final ante Dinamarca.
El Estadio Azteca fue testigo de aquel momento histórico. Más de 110 mil espectadores se dieron cita para acompañar a la Selección Mexicana, una cifra que convirtió aquella final en uno de los acontecimientos más importantes en la historia del futbol femenil a nivel mundial.
55 años después, esas mismas mujeres volvieron a ocupar el centro de la escena.
Esta vez, para recibir el reconocimiento que durante tanto tiempo estuvo pendiente.
“La inclusión también implica mirar hacia atrás”
Durante la presentación del documental, Hugo Nájera Alva, director general de Banca Minorista de BBVA México, destacó que el proyecto representa mucho más que un homenaje deportivo.
Para la institución, recuperar la historia de las futbolistas de 1971 también implica reconocer las desigualdades que enfrentaron y visibilizar las aportaciones que durante años no recibieron la atención que merecían.
“La inclusión no consiste únicamente en abrir espacios hacia adelante. También implica mirar hacia atrás, reconocer las desigualdades que han existido y hacer visibles las contribuciones que no recibieron la atención ni el valor que merecían”.
La historia de aquellas futbolistas, señaló, permite entender que la lucha por la igualdad también pasa por reconocer a quienes comenzaron a construir el camino.
“Gracias a ustedes pude jugar al fútbol”
El legado de aquella generación también fue destacado por Mariana Gutiérrez Bernárdez, presidenta de la Liga Femenil BBVA, quien reconoció que las pioneras fueron fundamentales para que las nuevas generaciones pudieran encontrar oportunidades dentro del futbol.
“Gracias, porque gracias a ustedes pude jugar al fútbol; porque no se conformaron con un ‘no’, porque buscaron el ‘cómo sí’”.
Para Gutiérrez, reconocer a las protagonistas de 1971 permite entender que el futbol femenil mexicano no nació con la creación de la Liga Femenil.
Tiene raíces mucho más profundas.
La presidenta de la Liga Femenil BBVA destacó además el crecimiento que ha tenido actualmente la competencia y aseguró que los logros alcanzados deben servir como punto de partida para continuar desarrollando la disciplina.
Una historia que une a cuatro generaciones
Uno de los momentos más significativos de la premiere fue el conversatorio que reunió a representantes del pasado y presente del futbol femenil mexicano.
Moderado por la futbolista Desirée Monsiváis, el encuentro contó con la participación de Mariana Gutiérrez y de las legendarias Martha Coronado y Alicia Vargas, integrantes de aquella histórica Selección de 1971.
Las protagonistas compartieron recuerdos y reflexiones sobre el camino recorrido por el futbol femenil, desde una época en la que jugar futbol significaba desafiar los estereotipos, hasta el escenario actual, donde las futbolistas cuentan con una liga profesional y una plataforma cada vez mayor.
El encuentro dejó una conclusión clara: el presente no puede entenderse sin la historia de quienes estuvieron antes.
De las críticas a los estadios llenos
El contraste entre 1971 y la actualidad permite dimensionar todavía más el significado de aquella generación.
Las futbolistas de entonces tuvieron que abrirse paso en un entorno que cuestionaba su decisión de jugar. Hoy, las jugadoras cuentan con una competencia profesional, clubes consolidados, transmisiones, afición y una exposición internacional cada vez mayor.
Pero el origen de ese crecimiento también está en aquellas mujeres que decidieron no aceptar un “no” como respuesta.
Enrique Cornish Stanton, director de Mercadotecnia de BBVA México, explicó que el documental nació precisamente de escuchar sus testimonios.
“Este documental nace de escuchar, de acercarnos a las voces, los recuerdos y las emociones de mujeres que hicieron algo extraordinario”.
La intención, explicó, es que las nuevas generaciones conozcan a aquellas jóvenes que jugaron futbol cuando todavía muchas personas consideraban que ese deporte “no era para ellas”.
El homenaje que estaba pendiente
“La ovación que llegó 55 años tarde” no solamente recupera imágenes y testimonios de una generación histórica.
También plantea una pregunta inevitable: ¿cuánto tiempo tuvo que pasar para que el futbol mexicano reconociera plenamente a sus primeras grandes protagonistas?
Hoy, cuando el futbol femenil mexicano vive uno de sus momentos de mayor crecimiento, mirar hacia atrás permite entender que nada surgió de la noche a la mañana.
Antes de las grandes figuras actuales, hubo futbolistas que jugaron sin saber hasta dónde llegaría su legado.
Antes de las grandes audiencias, hubo más de 110 mil personas que llenaron el Estadio Azteca para verlas jugar.
Y antes de que existiera un camino para las mujeres dentro del futbol profesional, ellas tuvieron que abrirlo.
Por eso, 55 años después, la ovación finalmente llegó.
