Realizan homenaje a Guillermo Ochoa en el partido contra República Checa
La noche en el Estadio Ciudad de México no solo significó la clasificación perfecta de la Selección Mexicana en la fase de grupos del Mundial 2026, también quedó marcada por un momento histórico: el homenaje a Guillermo Ochoa, quien disputó minutos en su sexto Mundial y recibió una ovación que simbolizó el cierre de una era.
Con el partido prácticamente definido, Javier Aguirre decidió darle entrada al arquero al minuto 77. Raúl “Tala” Rangel le cedió su lugar y Edson Álvarez le entregó el gafete de capitán, gesto que reforzó el reconocimiento hacia el guardameta. El estadio estalló en aplausos y cánticos, convirtiendo su aparición en un acto de despedida cargado de emoción.

La respuesta de la afición
Cada intervención de Ochoa fue celebrada como si se tratara de una atajada decisiva. Los aficionados recordaron sus gestas mundialistas: la actuación frente a Brasil en 2014, la victoria contra Alemania en 2018 y el penal detenido a Lewandowski en 2022. El homenaje se transformó en un repaso colectivo de su legado, con pancartas y cánticos que lo elevaron como ídolo nacional.
Al finalizar el encuentro, Ochoa se mostró conmovido y agradeció el gesto: “Vestir esta camiseta siempre fue un privilegio. Hacerlo en mi estadio, con mi gente, es un recuerdo que me acompañará toda la vida”. Sus declaraciones confirmaron el carácter simbólico de la noche, más allá del resultado deportivo.