El Estadio BBVA fue testigo de uno de los mejores y más vibrantes partidos en este torneo de la Liga MX Femenil. En la Jornada 10, las Rayadas de Monterrey firmaron una remontada para vencer 4-3 al Club América. Este resultado no solo sacude la tabla general, sino que representa un durísimo golpe al orgullo azulcrema, las Águilas dejan escapar su paso invicto y ceden el liderato absoluto del campeonato tras una noche de auténtica locura.
Una montaña rusa y la letalidad de las Águilas
Desde los primeros minutos, el encuentro desbordaba intensidad. Rayadas pegó primero al minuto 17 con una certera definición de Vargas, desatando la explosión en la Sultana del Norte. Sin embargo, el América reaccionó con furia antes de irse al descanso, demostrando su poderío ofensivo.
Al 37′, Irene Guerrero apareció para emparejar los cartones (1-1). La presión asfixiante de la visita provocó una desatención en la escuadra local que Scarlett Camberos bailó al 43′ con un potente disparo para darle la vuelta al marcador. Por si fuera poco, en la agonía del primer tiempo (45+5′), Geyse cobró un penal, mandando a las capitalinas al vestidor con un cómodo 1-3 que parecía encaminar una goleada de escándalo.
El remonté regiomontano y la pesadilla de Coapa
Pero en el futbol, un marcador de 3-1 es engañoso, y el complemento se convirtió en una pesadilla absoluta para las Águilas. Apenas se reanudaron las acciones al minuto 46, Aerial Chavarin acercó a las locales con un golpe de autoridad (2-3), y ella misma se encargó de empatar la balanza al 51′ firmando su doblete personal.
El juego albiazul era incontenible, y al 56′, Vargas también concretó su doblete para sellar el resultado final con el 4-3. La escudra americanista quedo marcada instantes antes, cuando su mediocampista Irene Guerrero tuvo que abandonar el terreno de juego directo a la banca por una posible lesión.
La garra sin recompensa
El América se volcó con todo al frente buscando, al menos, rescatar su invicto. Los últimos veinte minutos, sumados a los siete de compensación, fueron un auténtico asedio en el área regia. Priscila, Camberos y Kim Rodríguez bombardearon la portería regiomontana, pero las locales defendieron y la guardameta albiazul cerró la cortina de manera espectacular.
El silbatazo final consumó la caída del gigante. Monterrey da un golpe de autoridad histórico, mientras que el América regresa a la capital sin el invicto, sin el liderato general y con mucho que replantear en su accionar defensivo.
