La actividad de la Jornada 7 del Torneo Apertura 2026 de la Liga MX nos regaló un choque lleno de emociones y dinamismo en la mítica cancha del Estadio Jalisco. Los Rojinegros del Atlas y los Potros de Hierro del Atlante, dirigidos por el siempre temperamental Miguel Herrera, se enfrascaron en una auténtica batalla táctica que culminó con una justa división de puntos tras empatar 1-1.
Ambas escuadras salieron con el cuchillo entre los dientes desde el silbatazo inicial, regalándole a la afición tapatía un encuentro de ida y vuelta donde la contundencia en la primera media hora de juego dictó el rumbo del partido.
Inicio explosivo: Esteves madruga a los Potros
El conjunto local no quiso perder tiempo y rápidamente hizo valer su condición de local. Apenas corría el minuto 10 cuando el Atlas logró descifrar el cerrojo defensivo de la visita. En una jugada de rápida ejecución, Esteves apareció de manera oportuna dentro del área para mandar el balón al fondo de las redes, desatando la locura en las gradas del Jalisco y poniendo el 1-0 que presagiaba una noche redonda para los tapatíos.
El gol tempranero obligó al Atlante a modificar su postura. La intensidad y el rigor táctico que caracterizan a los equipos del “Piojo” Herrera salieron a flote, adelantando líneas y comenzando a presionar la salida de los Rojinegros en busca de la igualada.
El factor Sarrafiore apaga la fiesta rojinegra
La respuesta azulgrana no tardó en llegar. Los Potros de Hierro comenzaron a adueñarse del medio campo y a generar sensación de peligro. La insistencia rindió frutos al minuto 30, cuando apareció una de las grandes figuras del equipo: Martín Sarrafiore. El atacante atlantista demostró su olfato goleador para definir con frialdad, perforar el arco local y decretar el 1-1 en el marcador.
Para la parte complementaria, el encuentro se convirtió en un choque de trenes sumamente disputado. Aunque ambas escuadras buscaron el gol del triunfo, las defensivas se comportaron a la altura y cerraron los espacios, trabando las acciones en el círculo central y consumiendo los minutos restantes sin mayores sobresaltos en las porterías.
El drama del penalti: La polémica que encendió a las bancas
Para la parte complementaria, el encuentro se convirtió en un choque de trenes sumamente disputado, pero el futbol pasó a segundo plano cuando estalló la polémica arbitral.
Una controvertida decisión en el área encendió los ánimos de los jugadores y del cuerpo técnico encabezado por Miguel Herrera. La marcación —y posterior revisión— de un posible penalti generó intensos reclamos hacia el cuerpo arbitral. El juego se detuvo por varios minutos, elevando la temperatura en el banquillo y en las tribunas, lo que terminó por ensuciar el trámite de un partido que hasta ese momento había sido sumamente fluido.
Las reclamaciones y la tensión tras esta jugada dividida marcaron la pauta de los minutos finales, donde las defensivas se cerraron y el marcador ya no se movió.
Un punto con sabores distintos
El silbatazo final confirmó el empate 1-1. Para el Atlante, sumar en calidad de visitante y reponerse de un gol tempranero en una aduana tan compleja es un resultado positivo que afianza la confianza en el proyecto de Miguel Herrera. Por el contrario, para el Atlas, dejar escapar la ventaja en casa representa una llamada de atención de cara a sus aspiraciones de escalar a la parte alta de la tabla en este Apertura 2026.
