El Tokyo Dome fue testigo de una noche histórica para la lucha libre japonesa. En Wrestle Kingdom 20, Kazuchika Okada derrotó a Hiroshi Tanahashi en la lucha de retiro del ‘Ace’, poniendo fin a una de las carreras más influyentes en la historia de New Japan Pro Wrestling (NJPW) y del puroresu en general.
Wrestle Kingdom 20 sería el escenario donde una de las figuras más grandes en la historia de la lucha libre se despedía de los encordados: Hiroshi Tanahashi enfrentaría su último reto en su condecorada carrera ante su mayor rival.
El digno heredero al trono de Tanahashi
La batalla fue un emotivo choque generacional entre dos íconos que marcaron una era. Tanahashi, fiel a su estilo, apostó por la resistencia, el corazón y la conexión con el público, mientras que Okada impuso su potencia y precisión. Tras varios intercambios clave —incluyendo el High Fly Flow y el inconfundible Rainmaker— fue Okada quien consiguió la cuenta de tres, cerrando el combate con respeto absoluto hacia el hombre que ayudó a construir el legado moderno de NJPW.
Un adiós cargado de emoción
Al finalizar la lucha, el ring se transformó en escenario de despedida. Compañeros, rivales históricos y figuras emblemáticas de NJPW salieron para rendir homenaje a Hiroshi Tanahashi, reconociendo su impacto dentro y fuera del cuadrilátero. El público del Tokyo Dome respondió con una ovación prolongada, reflejo del cariño y respeto hacia quien fue durante años el estandarte de la empresa.
Tanahashi tomó el micrófono para agradecer a los aficionados, a la empresa y a sus compañeros, cerrando su carrera con el mismo carisma que lo convirtió en el ‘Ace de New Japan’.

El legado de Hiroshi Tanahashi en Japón
Con 26 años de carrera profesional, Hiroshi Tanahashi fue una pieza clave en la reconstrucción y expansión internacional de NJPW. Múltiple campeón mundial, protagonista de eventos estelares en Wrestle Kingdom y referente absoluto para nuevas generaciones, su influencia trascendió el ring y ayudó a posicionar nuevamente a la lucha libre japonesa en el escenario global.
Su retiro marca el final de una era, pero también deja un legado imborrable que seguirá influyendo en el puroresu por muchos años más.