La historia de Javier ‘Chicharito’ Hernández con el Club Deportivo Guadalajara siempre estuvo rodeada de simbolismo. Canterano del Rebaño Sagrado, debutó en 2006 y rápidamente se convirtió en referente al conquistar el título de Liga del Apertura 2006 y el campeonato de goleo individual en el Bicentenario 2010. Aquellos logros lo catapultaron a Europa, donde brilló en equipos como el Manchester United, Real Madrid y Sevilla.
Su regreso a Guadalajara en 2024 fue recibido con entusiasmo. La afición veía en él al “Hijo Pródigo” que volvía para cerrar el círculo en el club de sus amores. Sin embargo, la segunda etapa no cumplió las expectativas. Las lesiones limitaron su continuidad y rendimiento, y aunque mostró destellos de calidad, nunca pudo consolidarse como el líder ofensivo que se esperaba.
El momento más doloroso llegó en la Liguilla del Apertura 2025. Chivas enfrentaba a Cruz Azul y Hernández tuvo en sus pies la oportunidad de cambiar la historia: un penal decisivo que terminó fallando. Esa acción lo convirtió en blanco de críticas y, para muchos aficionados, en el símbolo de la frustración de un torneo que acabó con la eliminación del Rebaño.
El club, consciente de que el contrato llegaba a su fin y sin planes de renovación, anunció oficialmente su salida, agradeciendo su entrega y reconociendo su legado. Por su parte, el Chicharito también se despidió del club con un emotivo video.
Así, el ciclo de Javier Hernández con Chivas se cierra con un sabor agridulce: un regreso cargado de esperanza que terminó en desencanto, pero que reafirma su estatus como uno de los grandes nombres del futbol mexicano.