La fiesta previa al Gran Premio de México tuvo un protagonista indiscutible. Aunque Sergio ‘Checo’ Pérez no participaría en la carrera de 2025, el piloto mexicano volvió a encontrarse con la afición durante la décima edición de De la Pista a la Cancha, donde cambió el volante por los tachones y terminó como una de las figuras del partido al marcar tres goles.
El evento se realizó en Plaza Carso y reunió a pilotos, futbolistas, luchadores, empresarios y otras personalidades del deporte mexicano, en una jornada que sirvió como antesala para el fin de semana de actividad en el Autódromo Hermanos Rodríguez.
Checo Pérez cambia el volante por la cancha
Pérez no tenía contemplado inicialmente disputar el encuentro, pero terminó incorporándose al equipo azul durante el primer tiempo. Su presencia no pasó desapercibida y rápidamente trasladó a la cancha la competitividad que lo ha acompañado durante su trayectoria en el automovilismo.
Antes de su ingreso, Arturo Elías Ayub había tomado protagonismo al marcar dos anotaciones en los primeros minutos del encuentro. Sin embargo, la aparición de Checo modificó el ritmo del partido, pues el mexicano consiguió tres goles y ayudó a que su equipo tomara una ventaja importante.
El conjunto blanco reaccionó y consiguió mantenerse en la pelea, en un encuentro que tuvo alternativas constantes y terminó con triunfo para el equipo de Pérez por 8-7.

Durante el descanso, el piloto reconoció que llevaba varios años sin jugar futbol y bromeó sobre el esfuerzo realizado, pues todavía tenía compromisos posteriores. Pese a que había considerado regresar en los minutos finales, finalmente no volvió al terreno de juego.
La jornada también contó con la participación de figuras como los exguardametas Oswaldo Sánchez y Carlos Moreno, además de los luchadores Octagón Jr. y Myzteziz Jr., futbolistas profesionales y otras personalidades.
Un aniversario sin “Checo” en el Autódromo
La presencia de Pérez tuvo un significado especial, debido a que la edición de 2025 marcó una década tanto para De la Pista a la Cancha como para el regreso de la máxima categoría del automovilismo a la Ciudad de México.
Sin embargo, esta vez el mexicano no estaría detrás del volante durante el fin de semana. Después de haber disputado las ocho ediciones anteriores del Gran Premio celebradas desde 2015, Pérez tendría que vivir la carrera desde fuera de la pista, una situación poco habitual para uno de los principales referentes mexicanos de la competencia.

El propio piloto reconoció que extrañaría competir frente a la afición mexicana y confirmó que seguiría desde Guadalajara las actividades del fin de semana.
Aun así, su ausencia en la parrilla no significó que dejara de ser uno de los nombres centrales de la celebración. Su participación en la tradicional cascarita y el interés generado entre los aficionados demostraron que la relación entre Checo y el público mexicano continuaba intacta.
Mientras el Gran Premio celebraba diez años de su regreso a la capital, Pérez comenzaba a mirar hacia una nueva etapa de su carrera: su regreso a la Fórmula 1 en 2026 como parte del proyecto de Cadillac. Así, aunque no estuvo presente en el asfalto, el piloto mexicano encontró otra manera de ser protagonista de la fiesta.
