España firmó una actuación contundente al vencer 3-0 a Austria en la fase de eliminación directa del Mundial 2026, en un partido donde la superioridad técnica y el control del ritmo fueron determinantes desde el primer tiempo. El conjunto español mantuvo la posesión y desgastó progresivamente a un rival que intentó sostenerse con orden defensivo, pero terminó cediendo ante la insistencia ofensiva.
El primer golpe llegó al minuto 36 por medio de Mikel Oyarzabal, quien abrió el marcador tras una jugada bien elaborada en el último tercio, culminando una acción de movilidad constante en el ataque español. El tanto obligó a Austria a adelantar líneas, aunque sin lograr generar peligro real sobre la portería española.
En la segunda mitad, España amplió la ventaja con un gol de Pedro Porro al minuto 66, en una acción que reflejó la amplitud ofensiva del equipo y su capacidad para llegar desde segunda línea. El dominio español se mantuvo intacto y el partido quedó prácticamente sentenciado ante la falta de respuesta austríaca.
Ya en el tramo final, Oyarzabal volvió a aparecer al 89’ para sellar su doblete y firmar el 3-0 definitivo, consolidando una actuación sólida tanto en lo colectivo como en lo individual. España avanzó con autoridad, dejando una imagen de equipo compacto, eficiente y con variantes ofensivas en distintos sectores del campo.
