El Real Madrid sufrió un duro revés en casa al caer 1-2 ante el Bayern Múnich en la ida de los cuartos de final de la UEFA Champions League. En un Santiago Bernabéu que esperaba una noche de dominio blanco, el conjunto alemán impuso condiciones desde los primeros minutos, evidenciando fragilidades en el equipo madrileño.
El Bayern apostó por una presión alta y constante que incomodó la salida del Madrid y le permitió generar peligro de forma recurrente. La insistencia tuvo recompensa al minuto 41, cuando Luis Díazaprovechó un desajuste defensivo para abrir el marcador. El gol reflejaba lo que ya se veía en el trámite: un equipo visitante más intenso, dinámico y efectivo en los duelos individuales.
Para el complemento, el conjunto bávaro no bajó el ritmo y golpeó de inmediato. Apenas al minuto 46, Harry Kane amplió la ventaja con el 0-2, complicando seriamente el panorama para los locales. Aunque el Madrid reaccionó en la recta final con un tanto de Kylian Mbappé, el descuento no fue suficiente para equilibrar una eliminatoria que ahora se inclina del lado alemán.
Con este resultado, el Real Madrid está obligado a buscar la remontada en territorio alemán la próxima semana. Necesitará ganar por al menos dos goles de diferencia para avanzar, en un escenario históricamente complejo. El Bayern, por su parte, llega con ventaja y confianza, sabiendo que dio un paso firme hacia las semifinales tras imponerse en uno de los escenarios más exigentes del fútbol europeo.