La actividad de la Jornada 10 del Torneo Apertura 2026 de la Liga MX nos entregó uno de los partidos más espectaculares y trepidantes en lo que va del campeonato. Contra muchos pronósticos y plantándole cara a una de las nóminas más poderosas de todo el continente, los Potros de Hierro del Atlante dieron un golpe de autoridad tras golear 4-2 a los Rayados de Monterrey.
El equipo azulgrana llegaba a este compromiso en su cancha con la urgencia de sumar de a tres y, sobre todo, de sacudirse esa fuerte presión que venía arrastrando en las jornadas anteriores.
Un arranque explosivo y la respuesta millonaria
Desde el silbatazo inicial, el conjunto local dejó en claro que no iba a especular. Apelando a su histórica, los Potros salieron a morder y encontraron su recompensa rápidamente. Apenas corría el minuto 11 cuando Luis Puente hizo estallar las tribunas con una definición letal para poner el 1-0 que presagiaba una noche mágica.
Sin embargo, Monterrey es un equipo diseñado para pelear por el título. El cuadro visitante asimiló el golpe y respondió casi de inmediato al minuto 18, emparejando las anotaciones en 1-1 cortesía de Hugo Cuypers, lo que equilibró la balanza antes de terminar la primera mitad.
Baile azulgrana, respuesta regia
Para la parte complementaria, el Atlante salió a llevarse la gloria. Al minuto 53, Luis Calzadilla le devolvió la ventaja a los locales con una soberbia anotación (2-1). El envión anímico fue brutal, y solo once minutos después, al 64′, Eduardo Tercero amplió la diferencia para colgar un contundente 3-1.
Rayados pisó el acelerador a fondo y al minuto 82, Roberto De la Rosa logró perforar la cabaña atlantista para poner el 3-2. La tensión en el estadio se podía cortar con un cuchillo; el fantasma de la igualada merodeaba peligrosamente por el área y revivía el pánico de aquellos partidos recientes donde dejaron escapar ventajas en la agonía.
Contragolpe letal en el agregado
Justo cuando Monterrey estaba volcado totalmente al frente, asfixiando la salida local y asumiendo riesgos enormes en su zona baja, los Potros encontraron la llave maestra para sellar la obra. Con toda la seguridad en la última jugada del partido (minuto 90+6), Jhojan Julio fulminó el arco regiomontano para firmar el definitivo 4-2 definitivo.
El silbatazo del árbitro confirmó una victoria de oro puro para el Atlante FC, que da un salto vital en la tabla general demostrando que puede competirle de tú a tú a los gigantes. Por su parte, Monterrey regresa al norte con una dolorosa lección táctica y serios cuestionamientos sobre su fragilidad defensiva.
