Ferrari vuelve a lo más alto en Austin y Cadillac logra su segundo podio consecutivo.
Tras seis horas de carrera, el Ferrari #50 conducido por Antonio Fuoco, Miguel Molina y Nicklas Nielsen logró llevarse la victoria en el Lone Star Le Mans del WEC. En una competencia que fue tan caótica como impredecible, marcada principalmente por la lluvia inicial y los constantes cambios en la punta, Nicklas Nielsen fue el encargado de llevar el hypercar italiano en la parte final de la prueba y cruzar la meta en la primera posición. Este resultado representa el primer triunfo del equipo italiano desde su victoria en las 24 Horas de Le Mans en 2025.
En la segunda posición finalizó el Cadillac #38, conducido por Earl Bamber, Sébastien Bourdais y Jack Aitken. Este fue un gran resultado para el equipo estadounidense, ya que consiguieron su segundo podio consecutivo tras el segundo lugar obtenido en São Paulo. Además, el resultado cobra mayor valor recordando que Jack Aitken había registrado un gran tiempo en la clasificación que le valió para arrancar desde la primera fila empatado con el Ferrari #51.
Completando el podio encontramos al Alpine #35, conducido por Antonio Félix da Costa, Ferdinand Habsburg y Charles Milesi. El hypercar francés se mantuvo en la zona alta durante gran parte de la carrera y originalmente había cruzado la meta en el segundo lugar. Sin embargo, una sanción de cinco segundos debido a una salida insegura provocó que terminaran cayendo al tercer puesto.
Fuera del podio podemos destacar al Genesis #17, que logró recuperarse de un trompo en la primera hora provocado por un contacto, completando una gran remontada hasta la séptima posición, lo que significó el mejor resultado para este nuevo equipo hasta el momento. Por otra parte, el resto de la zona de puntos la completaron el Aston Martin #007 en la cuarta posición, el Alpine #36 en el quinto puesto, el Toyota #8 en el sexto lugar, el Cadillac #12 en la novena plaza y el Peugeot #94 cerrando en el décimo lugar.
Por el contrario, entre las decepciones del día debemos mencionar lo ocurrido con el Toyota #7. El hypercar japonés lideraba la prueba a falta de tan solo 12 minutos para el final, pero una falla hidráulica obligó a la tripulación a abandonar la carrera, quedándose sin una victoria que parecía prácticamente asegurada.
