La IndyCar replicar el modelo de la Indy 500 y Long Beach en cada parada del calendario, buscando convertirlos en eventos masivos
La IndyCar ha identificado una necesidad crítica para su crecimiento futuro: dejar de organizar simples carreras y comenzar a crear “eventos”. Doug Boles, presidente de la serie y del Indianapolis Motor Speedway, ha delineado una visión en la que cada fin de semana del calendario debe sostenerse como un espectáculo integral capaz de atraer a los aficionados más allá de lo que sucede en la pista, siguiendo el ejemplo de citas icónicas como la Indy 500 y el nuevo Arlington GP.
Durante un seminario web reciente, Boles destacó el próximo Gran Premio en Arlington como el modelo a seguir. El trazado, que rodeará los estadios de los Dallas Cowboys y los Texas Rangers, promete ser una instalación sobresaliente. “Va a ser un evento espectacular”, afirmó Boles, contrastando la amplitud y la experiencia para el fanático de este nuevo proyecto con las limitaciones habituales de los circuitos callejeros tradicionales, que a menudo resultan estrechos y poco amigables para el espectador.
La filosofía es clara: “Tenemos que mantener ese impulso de eventos a medida que continuamos agregando fechas, asegurándonos de que sean grandes eventos”. La serie busca emular la atmósfera de festival que ya se vive en Long Beach o St. Petersburg, donde la carrera es el plato fuerte de un fin de semana lleno de entretenimiento.
Esta estrategia no es aislada; IndyCar, al igual que otras categorías del automovilismo global, ha estado integrando conciertos y carreras de soporte atractivas para ganar visibilidad. El éxito de eventos híbridos, que combinan deporte y música como se vio en Iowa, ha demostrado ser una fórmula efectiva para atraer a un grupo demográfico más amplio que quizás no asistiría solo por los coches de carreras.
Con la mirada puesta en el futuro, IndyCar parece decidida a no ser solo una serie de competencias de motor, sino una gira de entretenimiento de alto octanaje. La apuesta por lugares icónicos y una mejor experiencia para el aficionado es la clave para competir en un mercado saturado y asegurar que cada fecha del calendario se sienta como una final imperdible.
