Prisca Awiti compartió parte de su experiencia antes y después de conseguir la medalla de plata en Judo en París 2024
La reciente medallista olímpica de judo en los Juegos Olímpicos de París 2024, Prisca Awiti Alcaraz, compartió su inspirador camino a la gran justa olímpica y reflexionó sobre su reciente logro en conferencia de prensa. Nacida en Londres, Prisca comenzó a practicar judo a los 8 años y, desde 2017, ha representado a México en competiciones internacionales. A pesar de los desafíos enfrentados en sus primeros Juegos Olímpicos en Tokio 2020, Prisca se comprometió a trabajar arduamente con la firme intención de obtener una medalla en 2024, un logro que fi

nalmente concretó con gran esfuerzo y dedicación.
“Mi siguiente meta es convertir mi plata en oro, esa siempre ha sido mi forma de pensar, convertir sueños en realidades”, dijo Prisca Awiti Alcaraz. La judoca destacó cómo el apoyo de sus entrenadores y del equipo mexicano fue fundamental para alcanzar su meta en París. Subrayó el aprendizaje positivo de esta experiencia y su deseo de darle mayor importancia al judo, inspirando a las niñas y niños a seguir sus pasos.
Prisca también expresó su esperanza de que su historia inspire a futuras generaciones de jóvenes deportistas, especialmente a las mujeres, a seguir sus pasos y recibir el apoyo necesario para desarrollar su potencial. Destacó cómo el judo ofrece una plataforma única para que los jóvenes puedan alcanzar grandes metas, enfatizando que, con empeño y disciplina, cualquier persona puede sobresalir en esta disciplina. “Me siento profundamente honrada de ser vista como un ejemplo para las niñas mexicanas. Es fundamental que el deporte no esté limitado por estereotipos, y que el judo se reconozca como una disciplina accesible y valiosa para las mujeres jóvenes”, mencionó.
La increíble actuación de Prisca en París 2024 ha cobrado una relevancia mayúscula, haciendo historia al conquistar la primera medalla en el judo mexicano. A una semana de distancia, Prisca vive un día a día muy diferente, ya que la medalla le ha cambiado la vida. “Esta medalla va a cambiar la vida de muchos, no solo la mía; ya somos un deporte que produce medallistas olímpicas. Esa mentalidad tiene que cambiar en todos”. Prisca asume este momento de fama con gratitud, reconociendo que su esfuerzo y dedicación al deporte han dado frutos, inspirando a muchos a conocer y practicar el judo.